Una investigación desarrollada por el Grupo de Deterioro Neurológico del Instituto de Investigación del Hospital Clínico de Valencia ha concluido que la frecuencia crítica de parpadeo diagnostica la encefalopatía hepática mínima, una complicación de la cirrosis, en sus estados iniciales.

Según han informado fuentes de la Generalitat, el estudio, realizado en colaboración con el Instituto de Biomedicina de Sevilla y en el que han participado 230 pacientes de varios hospitales españoles, ha sido publicado en la revista internacional Gastroenterology.

La encefalopatía hepática se produce cuando el hígado falla, deja de realizar su función de eliminar sustancias tóxicas, y, como consecuencia, estas toxinas se acumulan, llegan al cerebro y alteran la función cerebral, provocando daños tales como alteraciones en la personalidad, la función cognitiva, la actividad y la coordinación motoras y el nivel de consciencia, según el estadio de la enfermedad.

La encefalopatía hepática mínima es la fase incipiente de lo que después deriva en la encefalopatía hepática, que puede conducir al coma hepático y a la muerte, salvo trasplante. Entre un 33 y un 50% de los pacientes con cirrosis hepática sin síntomas evidentes de encefalopatía hepática clínica presentan encefalopatía hepática mínima.

Según la doctora Montoliu, coordinadora del grupo de investigación en Valencia, «la encefalopatía hepática mínima influye en los índices de supervivencia de los pacientes con cirrosis hepática así como en su calidad de vida», por lo que una detección temprana condiciona el pronóstico y su tratamiento.

«Hasta ahora, para diagnosticar el deterioro cognitivo asociado a la encefalopatía hepática mínima utilizamos una batería de tests psicométricos, largos y complicados, con lo que muchos pacientes abandonan», ha precisado la investigadora valenciana.

El nuevo sistema consiste en unas gafas cerradas que emiten una luz que parpadea y que permite observar, a través de la frecuencia crítica de parpadeo, las células de la retina que son el reflejo de las células glia del cerebro.

El resultado que se obtiene identifica los problemas a nivel cerebral. «Es mucho más rápido y posiblemente más preciso», concluye la doctora Montoliu.

Visto en La Vanguardia

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

Pin It on Pinterest

Share This