El descubridor del virus de la hepatitis C afirma haber desarrollado una vacuna eficaz en todas sus cepas

El descubridor del virus de la hepatitis C afirma haber desarrollado una vacuna eficaz en todas sus cepas

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Michael Houghton es el científico que en 1989 logró identificar el virus de la hepatitis C, cuya existencia hasta esa fecha no se había podido comprobar. Este mismo científico y su equipo por avatares de la virología puede ser el que haya encontrado una vacuna que vaya a mostrarse como definitiva frente al virus de una enfermedad con un complicado tratamiento que, además de caro no es efectivo salvo en un porcentaje limitado de pacientes atendiendo al genotipo del mismo e incluso a la raza del paciente.

Esta enfermedad que se estima afecta a casi doscientos millones de personas en el mundo puede cronificarse y provocar daños hepáticos, un porcentaje significativo desarrollará  cirrosis e incluso cáncer de hígado. Recientemente las autoridades sanitarias americanas han clasificado como de mayor mortalidad el VHC frente al VIH. Debido a que presenta una mayor virulencia que este último se estimaba imposible encontrar una vacuna eficaz contra todas las cepas conocidas en el mundo.

Houghton, junto con John Law, co-investigador de su equipo en la Universidad de Alberta han descubierto que los receptores de la vacuna que llevan investigando desde hace más de diez años producen anticuerpos capaces de neutralizar el VHC como ya hemos dicho en todas sus cepas conocidas. Afirma que “una vacuna hecha a partir de una sola cepa puede neutralizar todas las variantes conocidas”.

El desarrollo de las siguientes fases de la investigación pueden llevar entre cinco y siete años antes de su aprobación para uso clínico.

Desde Hepatomur deseamos que esta vía que se abre se confirme y de esperanzas de tratamiento cien por cien eficaz a no infectados como medida de prevención así como a los actualmente infectados que, a pesar de los avances en nuevos desarrollos farmacológicos, no consiguen eliminar el virus de su organismo.

La curación de la hepatitis C será posible en dos años, según los expertos

Almudena Domenech/ EFE 19.02.2012 – 10:03h

La curación de la hepatitis C, virus que en España afecta a unas 800.000 personas y que causa cirrosis y cáncer de hígado, será una realidad en dos años, en opinión de los expertos, que han calificado de "revolucionarios" los avances registrados en el tratamiento de la enfermedad.

El doctor Jacob George, profesor de Gastroenterología y Medicina Hepática de la Universidad de Sidney, en Australia, ha desgranado en la Conferencia de la Asociación del Pacífico Asiático para el Estudio del Hígado, que se celebra en Taipei (Taiwan), los resultados de un prometedor estudio en fase II, publicado en The New England Journal of Medicine.

George ha explicado en una rueda de prensa que, por primera vez, se ha demostrado "la posibilidad de que la hepatitis C pueda ser curada", ya que una nueva combinación de fármacos en investigación suprime con éxito la infección genotipo 1, la más difícil de tratar, en aquellos pacientes que no habían respondido al tratamiento previo.

Tratamiento con ribavirina

El doctor ha señalado que a los enfermos en los que no fue eficaz el tratamiento exclusivo con PEG-interferón alfa y ribavirina, se les dio una combinación de dos agentes antivirales (daclatasvir y asunaprevir), logrando erradicar el virus de la sangre en "todos los pacientes" que participaron en el ensayo.

George también se ha referido a los "alentadores" resultados en cuanto a efectos secundarios porque son "menores" y en ningún caso "serios", siendo la diarrea moderada el más común, mientras que las drogas convencionales se asociaban con fiebre, dolores en general, anemia y depresión, por lo que solo la mitad de los pacientes concluía el ciclo completo del tratamiento de doce semanas.

El jefe del servicio de Hepatología del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona, Rafael Esteban, ha informado a Efe de que la hepatitis C genotipo 1 es la más frecuente, la más difícil de tratar y la principal causa del cáncer hepático y de la cirrosis crónica que, en muchos casos, termina en trasplante.

En el 80% de los afectados la infección se volverá crónica, el 20% desarrollará cirrosis y, de ellos, un 25% puede terminar padeciendo cáncer de hígado, ha precisado el doctor Pei-Jer Chen, del Centro de Investigación de Hepatitis del Hospital NTU (Taiwán National University) en Taipei.

Hepatitis en España

En el periodo 2005-2009 el virus de la hepatitis C genotipo 1 fue responsable en España de 43.217 episodios de cirrosis, 12.900 hepatocarcinomas, 1.632 trasplantes y 27.871 muertes.

Esteban ha recordado que la hepatitis es una enfermedad que suele cursar sin síntomas, por lo que habitualmente se descubre cuando está muy avanzada.
El contagio se produce por vía parenteral -a través de la sangre- es decir, mediante agujas, prácticas quirúrgicas, transfusiones o trasplantes que no cuentan con las correctas medidas higiénicas, y también al someterse a tatuajes o "pearcing".

Las posibilidades de trasmitir el virus también existen, aunque son menores, en la relaciones sexuales y en el intercambio de artículos de aseo personal como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.

La mitad de los casos, en China e India

Por otra parte, la Fundación Bristol-Myers Squibb EE.UU (BMS) ha adelantado el envío de nuevas ayudas para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las hepatitis B y C en China e India.

Estas aportaciones forman parte del programa "Delivering Hope" (Repartiendo Esperanza) dirigido a reducir las desigualdades en la atención a estas infecciones en Asia.

Se estima que en China e India hay 123 millones de personas con hepatitis B crónica y 59 millones con hepatitis C, lo que supone casi la mitad de casos en todo el mundo.

La iniciativa lleva más de diez años colaborando y haciendo donaciones a 38 programas distribuidos por diferentes regiones de Asia -16 en China, 3 en Taiwán, 15 en India y 4 en Japón-, que juntas suman una inversión total de más de 9,7 millones de dólares.

Las ayudas están destinadas a entidades locales tales como autoridades sanitarias nacionales y regionales, y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

VICTRELIS ® (boceprevir) acerca la terapia individualizada al tratamiento de la hepatitis C

NOTA DE PRENSA DE MSD ante el Congreso AEEH

Boceprevir es una nueva opción terapéutica, en combinación con peginterferón alfa y ribavirina, para aquellos pacientes adultos con enfermedad hepática compensada –tanto tratados como no tratados previamente- que tienen el genotipo 1 del virus de la hepatitis C, el más difícil de tratar

Comparado con la terapia estándar actual, boceprevir aumentó significativamente la posibilidad de que un paciente alcance niveles indetectables del virus y, en muchos casos, permitió reducir la duración del tratamiento

Boceprevir permite la individualización del tratamiento en función del tipo de paciente y su respuesta inicial al mismo, centrando su uso en aquellos pacientes con una mayor probabilidad de obtener un beneficio terapéutico

Madrid,  15 de febrero de 2012-. El tratamiento con Victrelis® (boceprevir), el primer inhibidor de la proteasa del virus de la hepatitis C (VHC) aprobado en España y la primera novedad en el tratamiento de esta patología en una década, acerca la terapia individualizada al abordaje de la hepatitis C. Esta es la principal conclusión a la que han llegado los especialistas reunidos con motivo del simposio “Optimización del uso de inhibidores de la proteasa en el abordaje del VHC” organizado por MSD en el marco del XXXVII Congreso de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) que se está celebrando en Madrid desde el 15 hasta el 17 de febrero.

Y es que boceprevir, además de aumentar significativamente la posibilidad de que un paciente alcance niveles indetectables del virus en comparación con la terapia estándar que se utilizaba hasta ahora (interferón pegilado y ribavirina) y de reducir, en muchos casos, la duración del tratamiento2, 3, destaca por la posibilidad que ofrece a los especialistas de individualizar el tratamiento en función del tipo de paciente y su respuesta al mismo.

De hecho, permite un uso racional y focalizado del tratamiento puesto que su utilización se centra en aquellos pacientes con una mayor probabilidad de obtener un beneficio terapéutico. Tal y como explica el Dr. Rafael Esteban Mur, jefe del Servicio de Medicina Interna-Hepatología del Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona y moderador del simposio: “Gracias a la estrategia de lead-in, que consiste en administrar en las primeras cuatro semanas de tratamiento la terapia estándar y observar cuál es la tasa de respuesta viral obtenida, podemos individualizar el tratamiento”.

De esta manera, aquellos pacientes en los que se consigue bajar un logaritmo la concentración del virus tienen más de un 80% de probabilidad de curación al añadir boceprevir a la terapia estándar1. “Por lo tanto –apunta el Dr. Esteban Mur- podemos decidir cuáles son los mejores candidatos para recibir este tratamiento, así como predecir el tiempo de duración del mismo. Con este nuevo tratamiento ofrecemos a cada paciente las máximas posibilidades de erradicar el virus de su organismo, basándonos en los datos de la variación cinética de su carga viral durante el tratamiento”.

A esto se suma la posibilidad de interrumpir el tratamiento en aquellos pacientes con ARN del VHC ≥ 100 UI/ml en la semana de tratamiento 12 o con un ARN del VHC detectable confirmado en la semana de tratamiento 24, lo que se denomina regla de parada1. Esta interrupción evita efectos adversos innecesarios y disminuye costes de tratamiento6.

La individualización del tratamiento es una de las cuestiones más importantes en el abordaje de la hepatitis C si se tiene en cuenta que, además, “cada paciente en el que se consigue una Respuesta Viral Sostenida, es un paciente en el que se evita la progresión a cirrosis o cáncer y, así, optimizamos los recursos disponibles y reducimos los costes económicos asociados a la patología”, señala el Dr. Manuel Romero, director de la Unidad de Gestión Clínica de Enfermedades Digestivas del Hospital Universitario de Valme, en Sevilla, quien ha participado también en el simposio.

Hepatitis C, la “enfermedad silenciosa”
La hepatitis C es una infección viral del hígado que se ha convertido lentamente en una epidemia y un problema de salud pública de primera magnitud. De hecho, se calcula que en torno a 130-170 millones de personas están infectadas por el virus de la hepatitis C (VHC) en todo el mundo4, una cifra cinco veces mayor a la de infectados por el VIH5. En el caso de España, se estima que la cifra oscila entre 480.000 a 760.000 personas, es decir, entre un 1 y un 2,6% de la población española6.  

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los especialistas que tratan la hepatitis C es que “es una patología prácticamente asintomática que tarda muchos años en dar la cara”, explica el Dr. Romero. Además, muchas de las personas infectadas por el virus de la hepatitis C no saben ni sospechan que lo están. En consecuencia, quienes no están diagnosticados, aparte de no estar tratados, pueden continuar propagando el virus a otras personas sin saberlo.

Los tratamientos disponibles hasta ahora para la hepatitis C tienen ciertas limitaciones7, por ello la investigación en este campo se ha dirigido al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que permitan obtener mayores tasas de curación con una menor duración del tratamiento. Precisamente por esto, para el Dr. Romero "la aprobación de boceprevir para la hepatitis C crónica con genotipo 1 es muy importante porque ahora tenemos una nueva opción para tratar a los pacientes más difíciles de curar, que suelen tener niveles elevados de carga viral, fibrosis o cirrosis y trastornos metabólicos, que a la postre son la mayoría de los pacientes que vemos cada día en consulta”.

Boceprevir: buenos resultados avalados por los ensayos clínicos
Boceprevir, el primero de una nueva clase terapéutica conocida como inhibidores de la proteasa del virus de la hepatitis C, está indicado para el tratamiento de la infección por hepatitis C crónica con genotipo 1, en combinación con peginterferón alfa y ribavirina, en pacientes adultos con enfermedad hepática compensada que no habían sido tratados previamente o que habían fracasado a la terapia1. La dosis recomendada de Victrelis es de
800 mg administrados por vía oral tres veces al día y con alimentos, aunque es suficiente ingerir un tentempié, por lo que no es necesario tomar comidas altamente calóricas1.

La eficacia de boceprevir como tratamiento de la infección crónica por el virus de la hepatitis C (genotipo 1) ha sido evaluada en aproximadamente 1.500 pacientes adultos en los ensayos clínicos de fase III (SPRINT-2) para pacientes que no habían recibido tratamiento previamente o (RESPOND-2) para aquellos en los que había fracasado el tratamiento previo.

Tal y como destaca el Dr. Esteban Mur, en ambos ensayos, “la adición de boceprevir a la terapia estándar actual aumentó significativamente la posibilidad de alcanzar niveles indetectables del virus, obteniendo de ese modo una Respuesta Viral Sostenida (RVS) 2, que es el criterio principal de valoración de eficacia y que se define como el mantenimiento  de niveles indetectables de ARN del VHC 24 semanas después de finalizar el tratamiento”.

En pacientes que habían fracasado previamente al tratamiento, boceprevir logró globalmente una tasas de RVS de entre un 59% y un 66%1 y en aquellos que tuvieron niveles indetectables del virus entre las semanas 8 y 12 de tratamiento un 89% de Respuesta Viral Sostenida (RVS). Es decir, en aquellos pacientes tratados con anterioridad y que no habían respondido al tratamiento, boceprevir incrementa notablemente la tasa de curación (RVS).
Por su parte, en pacientes naïve o que no habían sido tratados previamente para la hepatitis C, boceprevir incrementó entre un 28% y un 31% las tasas de curación (RVS) al conseguir una Respuesta Viral Sostenida de entre el 63% y el 66%1 -dos de cada tres casos-, aumentando hasta el 96% en los pacientes no tratados que respondían a las 8 semanas de tratamiento, permitiendo en estos casos acortar el tratamiento a 28 semanas.1

Asimismo, la adición de boceprevir permitió a muchos pacientes una duración total del tratamiento más corta: “es posible acortar el tratamiento en cerca del 50% de los pacientes naïve que hasta ahora tenían que mantenerlo durante un año y que ahora puede reducirse a siete meses1”, concluye el Dr. Esteban Mur.

Compromiso global de MSD para avanzar en el tratamiento de la hepatitis

“En MSD estamos profundamente comprometidos con la innovación, desarrollando nuevos medicamentos que se dirigen a necesidades médicas no cubiertas y boceprevir es un gran ejemplo de este compromiso hecho realidad. Boceprevir es el primer avance para el tratamiento de la hepatitis C crónica  en mucho tiempo y representa un importante paso adelante para las personas que viven con esta grave enfermedad y para los médicos que les tratan”, ha reconocido el Dr. Emilio Fumero, Gerente Médico de MSD Virología.

MSD tiene el compromiso de reforzar su experiencia en el campo de la hepatitis descubriendo, desarrollando y comercializando vacunas y medicamentos que ayuden a prevenir y tratar la hepatitis vírica. En hepatitis C, los investigadores de la compañía desarrollaron el primer tratamiento aprobado para la VHC crónica en 1991 y la primera terapia combinada en 1998. Además de los estudios en curso con boceprevir, se están realizando grandes esfuerzos para desarrollar tratamientos orales diferenciados que supongan una innovación en el tratamiento de la hepatitis vírica.
Acerca de MSD

En la actualidad MSD es un líder de salud global que trabaja para contribuir a la salud mundial. MSD es conocida como Merck & Co., Inc. en Estados Unidos y en Canadá. Mediante nuestros medicamentos, vacunas, terapias biológicas, productos de consumo y veterinarios, trabajamos con nuestros clientes operando en más de 140 países para ofrecer soluciones innovadoras de salud. También demostramos nuestro compromiso para incrementar el acceso a los servicios de salud a través de políticas de gran alcance, programas y colaboraciones. Para obtener más información visite www.msd.es y síganos en Twitter, Facebook and YouTube.

 

Ficha técnica de Victrelis
2 Bacon, BR , Gordon, SC., Lawitz, E, et al. Boceprevir for Previously Treated Chronic HCV Genotype 1 Infection. N Engl J Med 2011; 364:1207-1217.
3 Poordad, F., McCone Jr., J, Bacon, BR et al. Boceprevir for Untreated Chronic HCV Genotype 1 Infection. N Engl J Med 2011; 364:1195-1206.
4 Lavanchy D. The global burden of hepatitis C. Liver Int 2009; 29 (Suppl 1): 74-81.
5 Unaids Report on the Global AIDS Epidemic  2010.
6 Bruguera M. and Forns X. Hepatitis C en España. Med Clin (Barc). 2006;127(3):113-7.
7 JV Fernández-Montero, V. Soriano. Perspectivas futuras en el tratamiento de la hepatitis crónica C. Rev Esp Sanid Penit 2011; 13:21-29.

Consenso del Reino Unido para la utilización de los inhibidores de la proteasa Boceprevir y Telaprevir en el genotipo 1 de la hepatitis C

Acaba de ser publicado en la revista “Alimentary Pharmacology and Therapeutics” más un consenso para guía en el tratamiento de la hepatitis C, de esta vez en el Reino Unido (más conocida como Inglaterra) del cual comentaré los principales puntos.

Resultado de extensa revisión de la literatura actual y en la opinión de consenso de un panel de especialistas fue discutido abiertamente y debatido en el encuentro nacional de profesionales de la salud que cuidan de la hepatitis C en el Reino Unido.

Como debe ser un consenso son colocadas las recomendaciones en general, pero no transforman las directrices en una receta de pastel para no enyesar o médico en la tomada de decisiones. Esto es, siempre cabera al médico determinar lo que es mejor para cada paciente específicamente, seleccionando a su criterio cual de los dos medicamentos es el mejor específicamente. El cuidado en el texto para no beneficiar cualquiera uno de los nuevos medicamentos es de una ética total que debería servir como ejemplo a ser copiado por todos los gestores. En ningún momento es colocado que uno de los dos medicamentos debe ser preferencial, pues se así fuese estaría enyesando la libertad profesional del médico que debería entonces no respetar su juramento de hacer o mejor para su paciente.

Destacan en el consenso que en las fases 2 y 3 de los ensayos clínicos usando Boceprevir y Telaprevir en pacientes tratados por la primera vez, aunque los regímenes de tratamiento son diferentes para cada medicamento, la eficacia de los dos medicamentos es muy semejante. Siendo que la respuesta guiada durante o tratamiento puede abreviar el tiempo de tratamiento en grupos específicos de pacientes. Interesante fue observar que al comparar los resultados de los ensayos de fase 2 con los de fase 3 la respuesta sostenida aumentó, indicativo de una mejor gestión de los efectos adversos como resultado de la experiencia de los médicos y educación de los pacientes.

Entre los pacientes que recibieron tratamiento por la primera vez, las mayores tasas de respuesta, considerando los diversos ensayos clínicos, obtenidas por el Boceprevir y el Telaprevir fue exactamente la misma, del 75% de pacientes curados.

Con relación a pacientes no respondedores a un tratamiento anterior con interferón pegilado y ribavirina ellos son divididos en recidivantes, no respondedores y nulos de respuesta. Llaman la atención que el Boceprevir no incluyó pacientes nulos de respuesta durante los ensayos clínicos, motivo por el cual en ese grupo especifico de pacientes es imposible comparar la efectividad entre los dos medicamentos.

En el retratamiento, entre los recidivantes el Boceprevir obtuvo 75% de respuesta contra un máximo del 88% con el Telaprevir, ambos con lead-in, entre los no respondedores el Boceprevir obtuvo 52% de respuesta contra 54% del Telaprevir, ambos con lead-in y en los nulos de respuesta o Telaprevir obtuvo 33% de respuesta.

COSTO-EFECTIVIDAD DEL TRATAMIENTO CON INHIBIDORES EN EL REINO UNIDO

Interesante notar que el consenso introduce el costo efectividad al utilizar Boceprevir y Telaprevir, destacando que la adición de los inhibidores al tratamiento representa un importante paso al curar un número mayor de infectados y que la erradicación de la enfermedad en cualquier fase, tanto en cirróticos como en individuos solamente con fibrosis, impide la progresión de la enfermedad y mejora la calidad y expectativa de vida, reduciendo de ésa forma los gastos con salud asociado a las complicaciones que la progresión del daño hepático seguramente irá a provocar.

Según consta en el consenso los precios mensuales de los medicamentos en el Reino Unido son de 2.800 Libras por mes para Boceprevir y de 7.466 Libras por mes para Telaprevir. Así, el tratamiento con Telaprevir, que siempre necesita 12 semanas de medicación es de 22.398 Libras y el tratamiento con Boceprevir, que puede ser necesario en 24, 34 ó 44 semanas conforme la respuesta, podrá variar entre 16.800 y 30.800 Libras. Cabe aclarar que los costos presentados son para un paciente en tratamiento particular, no en el sistema de salud pública donde los valores de los medicamentos son siempre menores.

Continúan explicando que quedó demostrado que en el caso del Boceprevir el tratamiento debe ser realizado conforme la respuesta guiada durante el tratamiento realizando o lead-in en la semana 4. Al realizar o tratamiento por la respuesta guiada el Boceprevir es costo efectivo en todo tipo de paciente, sea él tratado por la primera vez o esté recibiendo un retratamiento.

En el Telaprevir, donde el paciente empieza a usar el medicamento luego en la primera semana la recomendación es que debería ser realizada la prueba IL28B, ya que caso o paciente tenga un resultado CC podrá realizar el tratamiento solamente con interferón pegilado y ribavirina, con lo cual tendrá la misma posibilidad de cura que si utilizase el Telaprevir.

(Comentario: La prueba IL28B debería ser obligatoria para todos los pacientes, pues ella indica la respuesta que tendrá al interferón. Pacientes con resultado CC tendrán alta posibilidad de cura solamente con interferón pegilado y ribavirina, sin necesidad de utilizar Boceprevir o Telaprevir).

En la analice económica el consenso concluye mediante la modelación matemática que aumentando la chance de cura con la utilización de los inhibidores de proteasas habrá una reducción muy significativa, del 34%, en el número de muertes a causas asociadas a la hepatitis C.

CONSIDERACIONES GENERALES

– O consenso todavía incluye recomendaciones sobre los factores predictivos de respuesta a ser observadas por los médicos antes de indicar la utilización de los inhibidores de proteasas, recomendando realizar la prueba IL28B antes de decidir. Pacientes con resultados CC deben ser tratados solamente con interferón pegilado y ribavirina.

– Alerta especial para el médico monitorizar cuidadosamente la resistencia viral mediante la realización de la carga viral.

– Entre los principales efectos adversos alerta sobre o aumento de los mismos cuando confrontado con el tratamiento con interferón pegilado y ribavirina.

En el tratamiento con Boceprevir colocan como principales efectos adversos la disgeusia (alteración del paladar), anemia y neutropenia. La disgeusia normalmente no necesita cualquier alteración en el tratamiento. La reducción de la dosis del Boceprevir no debe ser utilizada en la gestión de los efectos adversos, pues puede ocasionar o aparecimiento de especies resistentes.

En el tratamiento con Telaprevir los efectos adversos son ligeramente diferentes a los del Boceprevir. Además de la anemia y neutropenia los estudios muestran un aumento en la erupción de la piel y síntomas ano rectales (incomodidad y eczema).

Relatan que en los ensayos clínicos la anemia al utilizar Boceprevir tuvo un aumento del 26% en la comparación con o tratamiento padrón y, en los pacientes tratados con Telaprevir el aumento fue del 21%. Tanto en el tratamiento con Boceprevir o Telaprevir para tratar de la anemia recomiendan en el consenso la reducción de la dosis de la ribavirina o el uso de la eritropoyetina, a criterio del médico conforme el caso específico.

Con relación al Rash que es la erupción cutánea causada por el Telaprevir colocan que eso lleva a la interrupción de entre 5 y 7% de los tratamientos. La erupción, según colocado en el consenso, es predominantemente eccematosa y pruriginosa.

– El Boceprevir y El Telaprevir solamente deben ser utilizados en pacientes infectados con el genotipo 1 y obligatoriamente conjuntamente al interferón pegilado y ribavirina. Vedado su uso en monoterapia.

– Recomiendan aún, con destaque, las interacciones medicamentosas de ambos medicamentos y la rigorosa selección de los pacientes siguiendo estrictamente las recomendaciones del consenso.

– Total libertad del médico en la indicación del interferón pegilado.

– Total libertad del médico en la indicación del inhibidor de proteasa a utilizar.

RECOMENDACIONES DE ACOMPAÑAMIENTO DE LOS PACIENTES

– El uso del Boceprevir y del Telaprevir debe ser limitado a centros de referencia que puedan atender los pacientes por el régimen de terapia guiada por la respuesta, observando, aún, los siguientes criterios:

O – Adhesión al consenso de tratamiento de la hepatitis C;

O – Auditoría continúa de la respuesta virológica sostenida con la utilización de los inhibidores de proteasas;

O – Auditoría continúa de las tasas de interrupción y por cuales motivos;

O – Obtener el resultado de la carga viral en hasta un máximo de cinco días después de la colecta de sangre;

O – Carga viral con límite de detección de 15 IU/ml;

O – Acceso a métodos no invasivos para evaluar el grado de fibrosis;

O – Equipe médica especializada y de enfermería para prestar apoyo durante toda la terapia;

O – Protocolos para controlar y minimizar riesgos de los efectos adversos;

O – Completa información pre-tratamiento a todos los pacientes.

INTERRUPCIÓN DEL TRATAMIENTO

– Utilizando Boceprevir el tratamiento debe ser interrumpido si en la semana 12 (semana 8 del Boceprevir) la carga viral es superior a 100 UI/ml o si está detectable la semana 24 del tratamiento (20 semanas de Boceprevir).

– Utilizando Telaprevir el tratamiento debe ser interrumpido si la carga viral es superior a 1.000 UI/ml en el resultado de la semana 4 o en el de la semana 12 del tratamiento. El tratamiento total debe ser interrumpido si en la semana 12 la reducción de la carga viral fue inferior a 2 Log, o si en las semanas 24 ó 44 o virus aún esté detectable.

CONCLUSIONES

Concluye el consenso del Reino Unido que la terapia con los inhibidores de proteasas para el tratamiento del genotipo 1 de la hepatitis C anuncia una nueva era de tratamiento para esos pacientes, con tasas de cura significativamente mayores y una opción de cura para aquéllos que no respondieron a un tratamiento anterior con interferón pegilado.

Nuevos medicamentos estarán disponibles en los próximos años, pero o uso con criterio del Boceprevir y del Telaprevir en el tratamiento actual es de un valor inestimable para los infectados crónicamente con hepatitis C.

MI COMENTARIO

Todas las colocaciones fueron retiradas del texto del consenso del Reino Unidos publicado en “Alimentary Pharmacology and Therapeutics”, encontrado en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22296568

UK consensus guidelines for the use of the protease inhibitors boceprevir and telaprevir in genotype 1 chronic hepatitis C infected patients. – Ramachandran P, Fraser A, Agarwal K, Austin A, Brown A, Foster GR, Fox R, Hayes PC, Leen C, Mills PR, Mutimer DJ, Ryder SD, Dillon JF. – Aliment Pharmacol Ther. 2012 Feb 1. doi: 10.1111/j.1365-2036.2012.04992.x.

Department of Gastroenterology, Aberdeen Royal Infirmary, Aberdeen, UK.

Ninguna alteración o sugestión fue hecha de mi parte.

Carlos Varaldo

hepato@hepato.com

www.hepato.com

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