Un estudio del Hospital Reina Sofía de Córdoba identifica nuevas proteínas asociadas a tumores hepáticos en pacientes con cirrosis

Un estudio del Hospital Reina Sofía de Córdoba identifica nuevas proteínas asociadas a tumores hepáticos en pacientes con cirrosis

El trabajo, en el que han participado 40 pacientes atendidos en el complejo sanitario cordobés, concluye que determinadas proteínas que se encuentran más o menos expresadas en estos pacientes se podrían situar como marcadores de la presencia de tumores hepáticos.

0_nx_1280055611[1] Profesionales del Hospital Universitario Reina Sofía han publicado recientemente un estudio que aporta novedades en la identificación de tumores hepáticos en pacientes con cirrosis. El trabajo, en el que han participado 40 pacientes atendidos en el complejo sanitario cordobés, concluye que determinadas proteínas que se encuentran más o menos expresadas en estos pacientes se podrían situar como marcadores de la presencia de tumores hepáticos.

Según informó la Delegación de la Junta en Córdoba, el estudio ha sido publicado en la revista ´World Journal of Hepatology´ y la principal aportación se basa en que por primera vez se asocia un tipo de proteínas –conocidas como apolipoproteinas A1 y A4– a enfermedades hepáticas. Hasta el momento, ningún estudio publicado en la literatura científica había demostrado la utilidad clínica de estas proteínas en el campo de la hepatología con evidencia suficiente.

La autora principal del trabajo, la especialista en aparato digestivo del Hospital Reina Sofía María Pleguezuelo, indicó que "los resultados obtenidos abren un nuevo camino en la investigación de esta especialidad". El proyecto se corresponde con su tesis doctoral y forma parte de la línea de investigación de biología molecular del hepatocarcinoma del complejo sanitario que dirigen el doctor Manuel de la Mata y el biólogo Jordi Muntané. También han participado en el estudio el especialista en Aparato Digestivo José Luis Montero, los investigadores Laura López y Antonio Rodríguez y los cirujanos Javier Briceño y Rubén Ciria.

Así, la doctora Pleguezuelo explicó que "el hígado es uno de los órganos más importantes en el proceso de metabolismo energético y la mayoría de las apolipoproteínas se sintetizan en este órgano. Sin embargo, en enfermedades en las que existe daño celular, como es el caso de la cirrosis y el hepatocarcinoma –cáncer de hígado–, estos procesos se alteran y motivan que estas sustancias puedan sufrir variaciones en cuanto a su concentración, composición, apariencia y movilidad".

La especialista apuntó que si se detectan alteraciones en estas proteínas en personas con cirrosis, se podría tratar con antelación a la aparición del tumor o en estadios iniciales a fin de mejorar su pronóstico. Con frecuencia, los pacientes con cirrosis mal controlada pueden desarrollar una insuficiencia hepática que en ocasiones progresa hasta desarrollar cáncer de hígado. Otra de las ventajas de poder predecir la aparición del tumor se centra en la posibilidad de optar a un trasplante antes de que el tumor avance.

A las personas que han participado en el estudio se les realizó una analítica de sangre con la intención de aplicar técnicas de proteómica, que estudia la estructura y función de las proteínas, para conocer el comportamiento de estos comupuestos, relacionadas con el transporte de lípidos por el organismo. En estudios previos de la literatura científica sí que se habían descrito asociaciones entre diversas alipoproteínas y los tumores de pulmón, tiroides y endometrio, entre otros.

Fuente: cordobainformacion.com

El grado de fibrosis determina la posibilidad de cura en la hepatitis C

Un estudio realizado por investigadores en Australia objetivaba saber si una dosis mayor de interferón pegilado durante las primeras semanas del tratamiento podría resultar en mayor respuesta terapéutica en el tratamiento de la hepatitis C.

En el estudio fueron incluidos 896 pacientes infectados con el genotipo 1 de la hepatitis C nunca antes tratados con cualquier tipo de medicamento antiviral los cuales aleatoriamente fueron divididos en dos grupos. Uno de los grupos, con 448 pacientes, recibió el tratamiento tradicional de 48 semanas, con una aplicación de interferón pegilado alfa 2-a (Pegasys) semanal y ribavirina en función del peso (entre 1.000 y 1.200 mg/día). Otro grupo, también de 448 pacientes, recibió en las primeras 12 semanas del tratamiento la administración de dos ampollas de interferón pegilado por semana y en las restantes 36 semanas una aplicación por semana, recibiendo la misma dosis de ribavirina.

Conforme ya fue demostrado por otros estudios, en éste también no fue observado un beneficio que justifique la utilización de una alta dosis de interferón pegilado. El grupo que recibió la dosis de inducción en las primeras 12 semanas obtuvo 53% de respuesta terapéutica contra 50% conseguida por los que recibieron el tratamiento con la dosis normal.

Pero lo interesante de los resultados presentados por los investigadores fue la analice realizada en función del grado de fibrosis de los pacientes, constatando una vez más que el grado de fibrosis es un factor importante en la posibilidad de conseguirse la cura de la hepatitis C.

En la semana 4 del tratamiento 34% de los pacientes con fibrosis F0, F1 ó F2 se encontraban indetectables (respuesta rápida) contra solamente 21% de los pacientes con fibrosis F3 ó F4.
El valor predictivo para saber cuántos alcanzarían la cura en esos pacientes tuvo acierto del 80% en los pacientes con fibrosis F0, F1 y F2 y de solamente 63% en los pacientes F3 ó F4. Eso significa que a menor fibrosis existe mayor posibilidad de sostener la no detección del virus después del final del tratamiento.

La recaída virológica, esto es, aquéllos que al final del tratamiento se encontraban indetectables, pero que 24 semanas después del tratamiento presentaban nuevamente el virus tienen relación directa con el grado de fibrosis. En los pacientes con fibrosis F0 la recaída virológica después del tratamiento aconteció en un 16%; en los pacientes con F1 aconteció en un 23% y, en los pacientes con F2 en un 26%. En los pacientes con fibrosis avanzada o cirrosis la recaída virológica después del final del tratamiento fue muy alta, siendo que en un 50% de los pacientes con fibrosis F3 el virus volvió a estar presente y, en los casos de los pacientes con cirrosis (F4), 80% de ellos recidivaran.
En este estudio realizado con 896 pacientes la respuesta sustentada (cura) en los infectados con el genotipo 1 de la hepatitis C fue obtenida por 70% de los pacientes con fibrosis F0; por 60% de los pacientes con fibrosis F1; por 51 de los pacientes con fibrosis F2; por 31% de los pacientes con fibrosis F3 y, por 10% de los pacientes con cirrosis (fibrosis F4).
Concluyen los autores que el aumento de la dosis de interferón pegilado no aumenta la posibilidad de suceso en el tratamiento de la hepatitis C, pero alertan que el grado de fibrosis es un factor fundamental en la posibilidad de cura.
MIS COMENTARIOS:
El estudio confirma algunas situaciones muy importantes para el tratamiento de la hepatitis C. Una de ellas es que una dosis mayor de interferón no ocasiona ningún beneficio, pero por otra parte confirma indirectamente que no todos los pacientes deberían ser tratados de forma igual ya que otros estudios también observaron que pacientes con fibrosis avanzada o cirrosis presentan mayor posibilidad de recidiva del virus, lo que sugiere que tales pacientes deberían recibir 72 semanas de tratamiento. Diversos estudios muestran que en esos casos el porcentual de los pacientes que no pierden el tratamiento es menor si el tratamiento llega a las 72 semanas.

La constatación más importante es con relación al grado de fibrosis y la posibilidad de cura. Los consensos actuales insisten en no recomendar el tratamiento de infectados con la hepatitis C qué presenten poco daño hepático, ¿pero será qué aguardar que ese paciente llegue a desarrollar un grado de fibrosis mayor para recibir el tratamiento es una decisión correcta?

Cuándo se sabe qué, en el genotipo 1, si el grado de fibrosis es F0 ó F1 la posibilidad de cura de la hepatitis C se sitúa entre 60 y 70%, ¿será qué vale la pena aguardar ese paciente llegar a desarrollar un grado de fibrosis F3 para ser tratado? Con fibrosis F3 la posibilidad de cura será menos de la mitad, de solamente 31%.

Es necesario discutir cuanto antes si las actuales recomendaciones de tratamiento están realmente correctas con relación al genotipo 1 de la hepatitis C. No digo con relación a los genotipos 2 ó 3 porque en esos genotipos ni siquiera sería necesaria la realización de la biopsia. Todos deberían recibir el tratamiento de la hepatitis C, ya que la posibilidad de cura es muy alta y en los casos de fibrosis mínima o moderada pasa de los 90%, con solamente 24 semanas de tratamiento.
El actual consenso de tratamiento de la hepatitis C en Brasil fue discutido en función del costo del tratamiento cuando se pagaba aproximadamente U$. 800.- por ampolla de interferón pegilado, pero actualmente, con la compra centralizada en el ministerio de la salud el costo de una ampolla de interferón pegilado se encuentra en aproximadamente U$. 200.-

En 2010 con el misma gasto se consigue tratar cuatro veces el número de pacientes de lo que se trataba en 2007, pero lamentablemente esa economía no resultó en el aumento en el número de pacientes tratados. En 2007 aproximadamente 8.500 pacientes fueron tratados por el sistema público de salud brasileño. En 2010 es estimado que entre 10.500 y 11.000 pacientes reciban tratamiento, un aumento de aproximadamente 26% en tres años, lo que representa un crecimiento del 7,6% a cada año.

Pretender que con la economía en el medicamento fuesen tratados cuatro veces más de pacientes sería una exigencia absurda, pues estaríamos hablando el 34.000 tratamientos en 2010, pero quedar satisfechos con solamente 11.000 tratamientos ante una población estimada en 3,5 millones de infectados también no es un número que pueda ser aceptado con tranquilidad.

Este artículo fue redactado con comentarios e interpretación personal de su autor, tomando como base la siguiente fuente:
Low virological response and high relapse rates in hepatitis C genotype 1 patients with advanced fibrosis despite adequate therapeutic dosing – Cheng WS, Roberts SK, McCaughan G, Sievert W, Weltman M, Crawford D, Rawlinson W, Marks PS, Thommes J, Rizkalla B, Yoshihara M, Dore GJ; on behalf of the CHARIOT Study Group. – Royal Perth Hospital, Perth, Australia – Journal of Hepatology. 2010 – Jun 16.

Carlos Varaldo
Grupo Optimismo

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